Compro en Capitel el Schevill-Bonilla, la misma tarde en que me hago, de segunda mano, con algunos deuvedés de ciencia ficción. Me mueve el fetichismo: para mí, sin objeto no existe el contenido. Soy muy primario. Especie en lenta (o no tanto) extinción.
Senderos de gloria . Aparece Kirk Douglas en pantalla (las manos en la jofaina, el agua tratando de lavar la angustia que trasciende el rostro, el cuerpo encerrado en un recodo invivible de la trinchera) y Kubrik ya tiene, cincelado de presencia y aplomo, en un solo plano, el personaje mítico que terminará de redondear, tres años más tarde, en la épica Espartaco. Douglas encarna al héroe íntegro, casi homérico, al humano infrecuente que hace, a través de la equidad, del honor su más alto ideal y único objetivo personal. Madama Butterfly . Mirella Freni no desespera. Viste con dignidad inquebrantable su ajado kimono, y deambula, aunque todavía se niega a admitirlo, por las ruinas de su mundo y su deseo. Su alto sentido de la justicia, su confianza en la fidelidad, en la entraña más noble del ser humano, la ha arrinconado en lo alto de la nada. Pero ella espera, espera, espera. Un hermoso día llegará su recompensa, y lo canta a los cuatro vientos, lo canta a aquellos que aún no la ...
0tR0 bL0G??? P3r0 Si N1di3 LoS L33!!!
ResponderEliminarJaja, los hay persistentes. Quién sabe, igual este es el definitivo.
ResponderEliminarGracias por la inquebrantable confianza que vuestros comentarios traslucen, queridísimos amigos. ¡Abrazos!
ResponderEliminarSin objeto no hay contenido, completamente de acuerdo.
ResponderEliminar